
Foto de la web: fcbayern.t-home.de
Pese a la pública oposición del Bayern de Munich a desprenderse de su gran estrella, el centrocampista ofensivo francés Franck Ribéry, el Real Madrid todavía no descarta sumar una nueva estrella a una plantilla que parece no tener agotado el número de ‘cracks’ mundiales. Lo de ‘españolizar’ el equipo, un término que popularizó Jorge Valdano cuando Florentino regresó al timón blanco, es otro cantar.
Al parecer, el representante del jugador galo, Alain Migliaccio, viajó recientemente a Munich con la intención de convencer al club alemán más laureado de la historia de que aceptara la oferta merengue y dejase marchar a su apoderado.
Una razón, la del viaje de Migliaccio, que nada tuvo que ver con ningún fichaje según el entorno de Ribéry, sino con el único motivo de que el representante se reuniera con su jugador.
Zidane, el ‘negociador’
También se ha especulado con la posibilidad de que uno de los hombres fuertes del nuevo proyecto de Florentino Pérez, Zinedine Zidane, se hubiera desplazado recientemente a Munich para negociar con el Bayern, pero este capítulo tampoco ha sido confirmado por ninguna de las partes.
No obstante, es públicamente conocido que uno de los grandes objetivos de Zidane es traerse a la capital española a su compatriota, al que considera un pilar básico en el nuevo proyecto liderado por Pellegrini. El que fuera mejor jugador del mundo posiblemente ya convenció hace tiempo a Ribéry de que debía vestir de blanco, el obstáculo con el que no se contaba era con la férrea oposición del club bávaro.
Ribéry, tachado de mercenario
Uno de los puntos que pueden jugar a favor de la apisonadora blanca es el hecho de que tanto la prensa como la afición alemana están criticando duramente al mediocampista francés por no haber dejado claro que su sitio estaba en el Bayern. Una ambigüedad que ha sido interpretada como un portazo en las narices al club que apostó por él.
Hace ya varios años que se demostró que cuando un jugador quiere irse, finalmente lo consigue. Una situación que ya quedó sobradamente probada con el fichaje de Ronaldo por el Madrid –durante la primera presidencia de Florentino- o con la marcha de Makelele al Chelsea, también durante la misma etapa, cuando los métodos del presidente blanco se volvieron en su contra.
En este sentido, importantes personajes del mundo del fútbol como Alex Ferguson nunca han escatimado en críticas hacia un modelo –el de negociar primero con los jugadores, pasando por encima de los clubes- que Florentino popularizó cuando asumió por primera vez la presidencia merengue y que parece otorgar a los jugadores el poder de hacer y deshacer contratos cuando les venga en gana.
Popularity: 1% [?]




