
www.realmadrid.com
El Real Madrid ya ha pasado la primera fase de la pretemporada; ha hecho su stage, ha dado los primeros pasos, ha incorporado a nuevos jugadores y ha disputado sus primeros partidos. Parece que es un buen momento para hacer balance.
Es cierto que no llevar un mes entrenando y sacar conclusiones puede ser un poco injusto, pero también lo sería no pararse a ver cómo ha evolucionado un equipo que la temporada pasada agotó sus fuerzas y su final de temporada fue poco menos que decepcionante.
Hay nuevo presidente, nueva Junta Directiva y nuevo organigrama técnico; además, fichajes y nombres que pasan a formar parte de la plantilla, de los que tendrán que jugárselo todo en el cesped.
Fichajes e ilusión, un punto a favor
La llegada de Florentino Pérez ha traído, al menos de inicio, la ilusión que se había perdido la temporada pasada ente escándalos, rumores y un juego más bien flojo para un club de la entidad del Real Madrid. Con el nuevo presidente han aterrizado en Chamartín dos de los mejores jugadores del mundo: Kaká y Cristiano Ronaldo. Además, se ha españolizado el equipo como se había prometido. Albiol, Arbeloa y Granero (Negredo parece que no va a continuar de blanco) han sido los elegidos, y los que pueden llegar, como Xabi Alonso, que cada día da un paso más para estar en Madrid este año.
Todas estas incorporaciones ha generado una corriente de ilusión que ahora es necesario confirmar en el terreno de juego. Esa la misión corresponde a otro recién llegado, Pellegrini; desde el banquillo, él será el encargado de administrar la plantilla en una temporada corta, pero cargada de compromisos. En los primeros partidos de la pretemporada ya se puede intuir algo de lo que será el Madrid que viene: control de balón, presión en campo contrario y mucha movilidad, tanto en las bandas como en el frente de ataque.
El lado oscuro: algún “no” y la defensa
Pero hay cosas que criticar, también. En el tema de los fichajes, parece que el “efecto Florentino” no ha sido tan potente como cabría esperar hace un par de meses. Ni Villa ni Ribery visten hoy la camiseta del Real Madrid, y parece complicado (o imposible, en el caso de Villa) que lo hagan esta temporada. La oposición de sus respectivos equipos ha sido clave, pero ha dejado una sensación de impotencia en el aficionado a la que Florentino no acostumbraba años atrás.
En lo deportivo, el equipo no acaba de carburar. Su juego es inconstante y los fallos de precisión se acumulan partido tras partido. Esto es achacable a la pretemporada; los jugadores están cargados por el ejercicio físico y la cabeza pierde velocidad a la hora de actuar.
Lo que sí parece preocupante es la inconsistencia defensiva. Los goles encajados han dejado ver errores de marcaje y concentración que pueden llegar a se endémico. Si el tono físico se coge a través de los partidos, la defensa a balón parado es más un tema de concentración que de práctica. El marcaje en zona de Pellegrini puede tener que ver, pero es un defecto que el Real Madrid debe solucionar cuanto antes para no verse desprotegido cuando se la juegue frente a los grandes de Europa.
Popularity: 1% [?]




